10/02/2013

Tepatitlán de Morelos, Jal.

Según los estudiosos en la materia y astrónomos y físicos de la NASA, uno de los peligros que enfrentan los cometas, es el Sol. Se sabe que las fuerzas de marea y la radiación solar pueden destruir cometas. Un ejemplo reciente es el del cometa Elenin, el cual se hizo pedazos y desapareció en el año 2011, mientras se acercaba al Sol. Sin embargo, Elenin era un cometa mucho más pequeño. Quizás una comparación más apropiada es el cometa Lovejoy, el cual voló a través de la atmósfera del Sol en 2011. Lovejoy emergió intacto e impresionó a los observadores del cielo en el hemisferio sur durante semanas con su llamativa cola.

“El cometa ISON es probablemente al menos dos veces más grande que el cometa Lovejoy y pasará un poco más lejos de la superficie del Sol”, menciona Knight. “Esto parece ser favorable para que el cometa ISON sobreviva y nos brinde un buen espectáculo”.

Una de las posibilidades más emocionantes es que se produzca una ruptura parcial. “Si el cometa ISON se parte, podría observarse como una ‘hilera de perlas’ cuando se lo mire a través de un telescopio”, especula Battams. “Podría incluso parecerse al famoso cometa Shoemaker–Levy 9, el cual impactó contra Júpiter, en 1994″.

Si se rompiera, no representaría ninguna amenaza para la Tierra, asegura Yeomans. “El cometa ISON no está en una trayectoria de colisión. Si se desintegra, los fragmentos seguirían estando en la misma trayectoria segura que el cometa original”.

Pase lo que pase, los observadores del cielo del hemisferio norte podrán disfrutar de un buen espectáculo. El cometa ISON tendrá una posición favorable para los espectadores de este hemisferio durante los meses posteriores a su giro alrededor del Sol. Pasará casi directamente sobre el Polo Norte, por lo que será un objeto circumpolar, visible durante toda la noche.

Share this:
Share this page via Email Share this page via Stumble Upon Share this page via Digg this Share this page via Facebook Share this page via Twitter